El teatro

El teatro griego.

 

Orígenes y finalidad. Los orígenes del teatro se remontan a finales del siglo VI a. C. Comenzó en Atenas a partir de un festival celebrado en honor a Dionisios, las Dionisíacas. En Atenas se convirtió en un acontecimiento anual en el que un grupo de hombres, denominado coro, recitaba canciones acompañado por bailes. Al principio, el coro actuaba en el ágora o plaza del mercado, pero posteriormente se construyó un enorme auditorio al aire libre en las laderas de la acrópolis. Luego se edificaron estructuras similares en todo el mundo griego. 

 

 Coro griego 

El teatro, a diferencia del canto lírico o épico, no era una sesión privada o reservada a unos pocos, sino que era un género popular enmarcado dentro de las festividades de las polis destinado a ser contemplado  por todo el pueblo. Al teatro asistía todo el mundo, incluso las mujeres y, en algunos casos, también los esclavos. Era así porque el teatro tenía una función educativa, ya que en él se mostraban los valores y principios de la sociedad griega.

 

 Teatro griego.

 

La representación. Las obras presentaban dos componentes básicos: el coro y los actores.

 

  • El coro cantaba, recitaba y bailaba sobre la orquestra. Su misión era presentar el contexto y resumir las situaciones para ayudar al público a seguir los sucesos, con comentarios sobre los temas principales de la obra.
  • Los actores, todos ellos varones, debían recitar largos monólogos, o bien dialogaban entre sí o con el coro. Debían ser visibles por lo que llevaban ropas, pelucas, vestidos y zapatos muy exagerados que los identificaran como prototipos. Llevaban una máscara, hecha de tela endurecida o corcho y luego pintada, a través de la cual se indicaba la edad, el sexo y los sentimientos del personaje (triste o alegre, según el drama). Con el cambio de máscara, un mismo actor podía representar varios personajes, incluso femeninos.

  

 Máscaras y zapatos con alzas, que usaban coro y actores, para ser vistos mejor.

 

 

En las Dionisiacas de Atenas cada año se realizaba un concurso de obras teatrales. Previamente, los ciudadanos ricos que costeaban la representación (los coregos) habían seleccionado obras de autores distintos que competían en dos subgéneros la tragedia y la comedia.

 

 Caretas de la Comedia y la tragedia.

 

La tragedia

 

Las tragedias se caracterizaban por contar historias que provenían de los mitos heroicos  y de los grandes acontecimientos históricos sufridos. En ellos se debatían conflictos entre el hombre y otros elementos (la obediencia o el desafío a la voluntad de los dioses, el destino, las pasiones y los conflictos humanos, la sociedad y el poder, la familia y la moral…) o los del hombre consigo mismo, porque, a menudo, el protagonista se mostraba víctima de sus propias decisiones. Los temas eran ya conocidos por el público, pero a través de la obra se presentaban de forma novedosa y el autor obligaba a la sociedad a reflexionar y plantearse dudas.

 

Los principales autores trágicos son ya de época clásica, cuando el drama ateniense alcanzó su plena madurez y toda la grandiosidad de su forma artística:

 

 

  • Esquilo escribió al menos 80 dramas, de las que sólo nos han llegado siete y algunos fragmentos de otros. Lucho como hoplita contra Persia y por eso contó temas sobre la guerra contra éstos en varias de sus obras. En otras trató las relaciones entre el hombre y la divinidad como en Prometeo Encadenado. En la Orestíada (trilogía) se construye la saga de Micenas, lo que le ocurre a Agamenón y a su familia a la vuelta de la destrucción de Troya.

  

 

 

La Orestíada.

 

 

  • Sófocles gozó  de gran prestigio en Atenas y fue amigo de ilustres contemporáneos: Heródoto, Hipócrates, Pericles... Sus obras triunfaron en numerosas ocasiones. En ningún literato griego encontramos una consideración más profunda del dolor humano y del destino como en Edipo Rey, tragedia que representa una leyenda del ciclo tebano, o en Antígona.

 

 EDIPO REY

 

Edipo, era hijo del rey de Tebas, Layo. Al nacer, un oráculo auguró a su padre que el niño, una vez adulto, le daría muerte y desposaría a su mujer. Layo, queriendo evitar tal destino, ordenó a un súbdito que lo matara, pero éste se apiadó y lo abandonó. Un pastor halló al bebé y lo entregó al rey Pólibo de Corinto, donde se crió hasta su adolescencia. Por habladurías, Edipo sospechó no ser hijo de sus pretendidos padres. Para salir de dudas visitó el oráculo de Delfos, que le auguró que mataría a su padre y luego desposaría a su madre. Edipo, creyendo que sus padres eran quienes lo habían criado, decidió no regresar nunca a Corinto para huir de su destino y emprendió un viaje. Cerca de Tebas, encontró a un desconocido al que mató sin saber que era Layo, el rey de la ciudad y su propio padre. Tras derrotar a la Esfinge que asolaba Tebas, Edipo fue nombrado rey y se casó con la reina viuda, Yocasta. Al poco una peste se cernió sobre la ciudad. Edipo ordena investigar la causa de la enfermedad y concluye que es un castigo de los dioses, ya que el asesino de Layo no había pagado aún por su crimen. Edipo lo buscó y descubrió que en realidad él mismo era el asesino y que sus padres eran Yocasta y Layo. Ante esta revelación, su esposa y madre se suicidó y Edipo se quitó los ojos y se exilió de la ciudad.

 

Mérida 19/08/2014. 60 Festival de Teatro Clásico de Mérida, Pase gráfico "Edipo Rey", dirigido por Denis Rafter y que pone en escena la compañía extremeña "Teatro del Noctámbulo". Jero Morales

 

 

  • Eurípides fue un escritor solitario e inconformista, que pocas veces obtuvo victorias con sus obras, ya que el público ateniense no veía con buenos ojos que le mostrasen en escena problemas contemporáneos. También se le acusaba de ateísmo. En Medea, una de sus obras más célebres, plantea cómo el hombre y los dioses pueden llevar a la locura.

 

 

Actividad. Fíjate en el mito de Edipo contado en la tragedia de Sofocles y busca un resumen de semejante extensión para ilustrar los mitos de Antígona y Medea.

 

 

La comedia.

 

La comedia en la Antigüedad ponía en escena a personajes comunes, que solían llevar una vida despreocupada, y cuya única función era divertir al publico. No es un héroe mítico, sino alguien que procedía del pueblo. Tenía un final feliz.

 

Escena teatral con dos mujeres que consultan a una bruja. Los tres actores son masculinos y llevan máscaras teatrales. Mosaico de la Villa de Ciceron en Pompeya, actualmente en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.


 

En Grecia, los grandes poetas cómicos son:.

 

  • Aristófanes se muestra defensor de  los viejos ideales, aunque no se le puede considerar enemigo de la democracia,  a pesar de que en sus sátiras políticas supo señalar las debilidades de un sistema que ya se tambaleaba. Uiliza infinidad de juegos de palabras y saca partido de todas las posibilidades de distorsión y doble sentido que ofrecen los nombres propios. Mezcla los más zafios vulgarismos con elevadas formas poéticas. Parodia el lenguaje sublime de la tragedia. Nos han llegado 11 comedias.
  • Menandro fue muy imitado por los romanos Terencio y Plauto. Aparecen los personajes arquetípicos de la comedia burlesca: viejo de mal carácter, joven enamorado, muchacha pobre y hermosa, criados indiscretos y astutos, soldado fanfarrón... Es una comedia "de enredo" en la que se producen equívocos repentinos e imprevisibles. Todo acababa arreglándose en un final feliz.

 

 

Lisístrata de Aristófanes,

 

una huelga de sexo para acabar con la guerra.

 

Está ambientada en la Atenas 411 a. C. Atenas y Esparta están inmersos en una guerra. Lisístrata, es una mujer ateniense, que harta ya de no ver a su marido pues este está siempre en guerras, decide reunir a un grupo de mujeres de diferentes partes de Grecia. Lisístrata les plantea, tras mucho cavilar, que ha llegado a la solución de como acabar con la guerra del Peloponeso, y así poder ver a sus maridos: nada más y nada menos que la abstención sexual. En un primer momento las mujeres se escandalizan, pero tras el paso del tiempo las mujeres aceptan y pactan un juramento por el que se comprometían a excitar a sus maridos, pero no practicar el sexo. Cada mujer se encarga de propagar el juramento por toda su ciudad, así ningún hombre puede satisfacer sus deseos sexuales.

 

Las mujeres toman la Acrópolis ateniense, donde se encuentra el dinero de la ciudad, así no podría ser usado con fines militares. El coro de ancianos intenta echar a las mujeres de la Acrópolis, manteniendo una lucha verbal entre los dos coros, pero las mujeres al mando de Lisístrata resisten y les obligan a retirarse tras defenderse con cubos de agua. Llega un comisario con arqueros, para intentar echar a las mujeres, pero ni aún así lo consiguen. La lucha de verbal pasa a corporal.

 

Poco después, algunas mujeres son capturadas cuando se escapaban en busca de sus maridos, incapaces de contenerse, aunque Lisístrata consigue convencerlas para que resistan. Luego, aparece por allí Cinesias, un ciudadano deseoso de tener relaciones con Mirrina, su mujer, a la que intenta convencer por todos los medios, apelando incluso a su espíritu maternal, ya que trae consigo a su hijo pequeño. Sin embargo, Mirrina no cede al chantaje y, tras hacerle concebir falsas ilusiones, lo deja más desesperado que antes. 

 

 

Posteriormente llegan unos embajadores lacedemonios, que, tras revelar lo que les está pasando también a ellos con sus mujeres, vienen a parlamentar. Entonces los ancianos vuelven a la normalidad con las mujeres y ambos se reúnen en un solo coro. Finalmente Lisístrata empuja a la reconciliación tanto a los embajadores lacedemonios como a los irritados atenienses, haciéndoles recordar la amistad que en tiempos hubo entre ellos, consigue que firmen la paz públicamente, los acoge en una fiesta a todos y les entrega a cada cual su mujer para que se la lleve.

 

 

Lisistrata en Festival 56 de Mérida, con Paco León.

 

 

Lisístrata, la película española entera del año 2002 dirigida por Francesc Bellmunt. 

 

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